La memoria de trabajo es la capacidad de mantener información activa y operar con ella durante unos segundos para guiar la conducta, por ejemplo, comprender una frase, seguir instrucciones o resolver un problema. En neuropsicología es especialmente relevante porque ayuda a explicar dificultades funcionales frecuentes y se relaciona estrechamente con el rendimiento atencional y ejecutivo (Budson & Price, 2005; Chai et al., 2018).
Desde una perspectiva clínica, conviene distinguirla de conceptos cercanos:
Además del acierto, cuando es posible conviene registrar tiempos de respuesta, errores por interferencia y variabilidad, porque aportan información sobre eficiencia cognitiva y control ejecutivo. Si necesitas ampliar el contexto, puedes consultar las pruebas de evaluación neuropsicológica.
- Memoria a corto plazo: se centra en el almacenamiento breve.
- Memoria de trabajo: añade manipulación y control (comparar, reorganizar, actualizar).
- Atención ejecutiva: alude al sistema que regula qué información se mantiene relevante y cuál se inhibe.
- Carga baja: ejecución fluida y pocos errores.
- Carga moderada: más lentitud y olvidos puntuales.
- Carga alta: pérdida del hilo, interferencias y necesidad de repeticiones.
¿Qué es la memoria de trabajo?
El modelo clásico de memoria de trabajo propuesto por Baddeley y Hitch (1974) describe este sistema como uno de capacidad limitada, compuesto por varios subsistemas: el bucle fonológico (almacenamiento verbal), la agenda visoespacial (almacenamiento visual) y el ejecutivo central, encargado de coordinar y actualizar la información relevante según la demanda de la tarea. Posteriormente, Baddeley (2000) añadió el «buffer episódico», un componente multimodal que integra información de los subsistemas y de la memoria a largo plazo en representaciones unitarias, facilitando la integración y el acceso consciente a la información. En resumen, la memoria de trabajo se conceptualiza actualmente como un sistema activo que combina almacenamiento temporal verbal y visual con mecanismos de control ejecutivo y de integración, permitiendo la manipulación flexible de la información relevante para la cognición compleja.Ejemplos de memoria de trabajo
Un ejemplo típico de memoria de trabajo en la práctica clínica implica la capacidad de mantener y manipular información relevante para la tarea en curso, como seguir instrucciones encadenadas tales como:- Seguir instrucciones encadenadas: “coge la receta, subraya la dosis y apunta la fecha”.
- Cálculo mental: mantener números en mente y operar con ellos sin apoyo externo.
- Comprensión lectora: integrar información de distintas partes de un texto para extraer significado, suprimiendo información irrelevante.
- Conversación con distractores: mantener el hilo de la conversación y preparar la respuesta mientras se ignoran estímulos distractores.
Actividades de memoria de trabajo en neuropsicología
Las actividades de memoria de trabajo que incluyen: actualización, manipulación, doble tarea, interferencia controlada y transferencia a la vida diaria— reflejan los componentes clave entrenados en los programas de intervención cognitiva actuales. Prácticas clínicas (con progresión):- Actualización (updating): decir solo los 2–3 últimos elementos de una secuencia, añadiendo distractores de forma progresiva.
- Manipulación: repetir números al revés; ordenar letras; agrupar listas por categorías.
- Doble tarea: mantener una regla simple mientras se ejecuta otra tarea.
- Interferencia controlada: tareas tipo Stroop con reglas cambiantes. Estas tareas se utilizan específicamente para entrenar la inhibición y el control de interferencia, y la variación de reglas incrementa la demanda ejecutiva.
- Transferencia a vida diaria: planificar una compra con una o dos restricciones (por ejemplo, presupuesto o ingredientes) o seguir una pauta sencilla paso a paso (con supervisión cuando proceda).
- Definir qué componente se entrena (actualización, manipulación, inhibición).
- Ajustar dificultad por carga, tiempo o interferencia.
- Registrar errores y tiempo para objetivar cambios.
¿Cómo evaluar la memoria de trabajo?
A la hora de seleccionar pruebas para evaluar la memoria de trabajo, conviene diferenciar no solo cuánto se retiene, sino cómo se mantiene, se manipula y se actualiza la información bajo interferencia o carga. La evidencia actual demuestra que los distintos paradigmas de evaluación (amplitud simple, amplitud compleja, actualización, tareas visoespaciales) capturan procesos cognitivos parcialmente independientes. Por ello, se recomienda emplear una batería diversa de tareas para una evaluación integral. En la práctica neuropsicológica suelen abordarse tareas como las siguientes:|
Tipo de tarea |
Ejemplo específico |
Consideraciones clínicas |
| Amplitud simple (span) | Dígitos en orden (Digit Span Forward) | Útil para evaluación inicial; refleja retención breve; menos sensible a interferencia y manipulación |
| Amplitud compleja (complex span) | Operation Span (recordar palabras mientras se resuelven operaciones matemáticas) | Evalúa retención y procesamiento simultáneo; más sensible a demandas ejecutivas y multitarea |
| Reading Span (recordar palabras mientras se leen frases) | Recomendado para perfiles con alteración en comprensión y manipulación verbal | |
| Symmetry Span (recordar posiciones mientras se juzga simetría de figuras) | Indicado en perfiles con afectación visoespacial; útil en daño parietal o deterioro cognitivo leve | |
| Actualización (updating) | N-back (identificar si el estímulo actual coincide con el presentado n posiciones antes) | Mide capacidad de actualización y control de interferencia; útil en trastornos ejecutivos y para discriminar perfiles |
| Tareas visoespaciales | Prueba de Corsi (repetir secuencia de bloques en el mismo orden) | Específica para memoria de trabajo visoespacial; recomendada en daño parietal, demencia, o deterioro leve |
Test de memoria de trabajo
Un test de memoria de trabajo útil en clínica debe aportar:- Estandarización: procedimiento consistente que garantice la replicabilidad y comparabilidad de los resultados.
- Normas para interpretar resultados: datos normativos ajustados por edad, nivel educativo y contexto poblacional, que permitan identificar alteraciones respecto a la media esperada.
- Medidas más allá del acierto: tiempos de reacción, errores por interferencia y variabilidad intraindividual, ya que estos parámetros aportan información sobre eficiencia cognitiva, control ejecutivo y estabilidad del rendimiento, aspectos que pueden pasar desapercibidos si solo se registra el número de respuestas correctas.
Fuentes de referencia
- Baddeley, A. D., & Hitch, G. J. (1974). Working Memory. Psychology of Learning and Motivation, 8, 47–89. https://doi.org/10.1016/S0079-7421(08)60452-1
- Baddeley, A. D. (2000). The episodic buffer: a new component of working memory? Trends in Cognitive Sciences, 4(11), 417–423. https://doi.org/10.1016/S1364-6613(00)01538-2
- Budson, A. E., & Price, B. H. (2005). Memory dysfunction. The New England Journal of Medicine, 352(7), 692-699. https://doi.org/10.1056/NEJMra041071
- Chai, W. J., Abd Hamid, A. I., & Abdullah, J. M. (2018). Working memory from the psychological and neurosciences perspectives: A review. Frontiers in Psychology, 9, 401. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2018.00401
- Engle, R. W. (2002). Working memory capacity as executive attention. Current Directions in Psychological Science, 11(1), 19–23. https://doi.org/10.1111/1467-8721.00160
- Miyake, A., Friedman, N. P., Emerson, M. J., Witzki, A. H., Howerter, A., & Wager, T. D. (2000). The unity and diversity of executive functions and their contributions to complex “Frontal Lobe” tasks: A latent variable analysis. Cognitive Psychology, 41(1), 49–100. https://doi.org/10.1006/cogp.1999.0734
- Conway, A. R. A., Kane, M. J., Bunting, M. F., Hambrick, D. Z., Wilhelm, O., & Engle, R. W. (2005). Working memory span tasks: A methodological review and user’s guide. Psychonomic Bulletin & Review, 12(5), 769–786. https://doi.org/10.3758/BF03196772